Hola

Palabra más, palabra menos, todos concordamos en buscar bienestar para nuestras vidas. Aun a quienes les gusta el jaleo, a quienes buscan problemas, a quienes revuelven desconsuelos, los guía la búsqueda del bienestar que sucederá a estas tempestades.

Avanzando, en el imaginario colectivo está resuelto qué es el bienestar: bien estar es estar bien.

Deslizamiento de tales cavilaciones, el paso siguiente para estar bien, es no estar mal y para ello se huye ante contratiempos y dificultades.

Pero pendientes las necesidades, por más que se postergue, se aplace o se demore su respuesta, las urgencias volverán.

Este blog trae situaciones de la vida que reflejan cuentas saldadas, cuentas a saldar. Un paso para conseguir otro equilibrio. Ya, aquí y ahora. Otro bienestar es posible.

Translate

lunes, 29 de diciembre de 2014

II/XIII Crímenes, incesto y familia


Golpeó, lesionó, amenazó y violó, existiendo un vínculo de sangre y familiar con su víctima, y todo esto en Navidad. No he encontrado en la web que nadie ponga en palabras las implicaciones del hecho.

No es solo el incesto, si hubiera asaltado a su vecina o a una desconocida, no es menos ataque. Que exista el parentesco es una barrera más que rompió.

¿Y la fecha en que ocurrió? Familiar como pocas, es la mesa de Navidad, ¿qué peso tuvo en esta ocasión? Doblemente violentar a la familia: a los crímenes contra su abuela suma arruinarles las navidades a todos los suyos.

No será fácil seguir el derrotero que anuda el material sobre el tabú del incesto. Hay quienes limitan el nombre de incesto a las relaciones entre padres e hijos y entre hermanos. Semejante estrechez de miras deja afuera vínculos sexuales entre tíos y sobrinos y abuelos y nietos. Por otra parte, no incluir cuñados, deja un sabor a incompleto. ¿Y cómo llamar a la relación entre suegro y nuera, entre suegra y yerno, si no es incesto? El sexo entre parientes no sanguíneos ¿no es incesto?

Dejar afuera del incesto a los amigos que traicionan, sería correcto de acuerdo a estas definiciones, pero hay quienes reclaman un lugar para lo que llaman incesto moral, esto es, cuando no hay lazos de sangre, sino de afecto fraternal.

No basta excusarse diciendo que cada sociedad impone sus márgenes al incesto. Una delimitación posible es considerar incesto toda relación sexual dentro de la familia -derecho que se reserva a sus fundadores-, con lo cual los vínculos, sean de sangre, políticos –cuñados, tíos, sobrinos-, o afectivos –amigos: “el hermano que se elige”-, quedan incluidos al privilegiar los sentimientos de solidaridad y fraternidad.

El tema de los primos se privilegia en estas discusiones, es que pueden casarse entre sí, se argumenta. La obstrucción sumada es que se busca extender la legalidad de este matrimonio al hecho de mantener una aventura dentro de la familia.

Adentrándonos en la información sobre el tema, lo que he hallado en la web semeja ser tendencioso. Desconocen parte de lo que dijo el autor que comentan, o agregan algo que no dijo, con lo cual, para llevar agua a su molino, abrevian el paso de respetar la obra que despanzurran.

Trataremos de avanzar en los aportes. Ahí vamos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario